¿Qué es el enojo?
De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), el enojo es “un movimiento del ánimo que provoca ira contra alguien”. Una definición más amplia consiste en una emoción que altera súbitamente el estado de ánimo en el ser humano, generalmente como respuesta a un estímulo negativo como el estrés. (1)
Debes saber: Durante este estado emocional el organismo secreta neurotransmisores como la adrenalina o la noradrenalina que mantienen el estado de alerta y excitabilidad del individuo, pudiendo derivar en trastornos del comportamiento.
Así mismo, el enojo con la confluencia de otros factores fisiológicos y metabólicos puede generar patologías graves a nivel sistémico, que pueden comprometer la salud y hasta la vida de las personas. (2)
¿Cuáles son las causas del enojo?
Como se ha mencionado anteriormente, el enojo surge como respuesta a determinados estímulos negativos y que el individuo no ha logrado manejar, de los cuales te mencionamos los siguientes:
- Factores internos: Aquí incluimos aquellos que tienen origen en la mente del individuo como por ejemplo malos pensamientos, celos, rencor o recuerdos traumáticos, entre otros.
- Factores externos: También ejercen su influencia en la aparición del enojo los estímulos negativos provenientes del medio ambiente y con los cuales el ser humano tiene contacto directo o indirecto como por ejemplo el estrés del trabajo, los problemas personales en el ámbito laboral o familiar, la información que afecta su estado de confort o seguridad, las discusiones, la contaminación ambiental, la falta de afecto, la carencia de relaciones sexuales, entre muchos otros factores. (3)
Nota: La palabra enojo puede asociarse a otros términos como ira, enfado, enfurecimiento, rabia, cólera, furia, irritación, entre otras.
¿Qué efectos produce el enojo?
Como hemos referido, el sentimientos de enojo produce diversas alteraciones en el organismo, las cuales afectan directamente el desarrollo y el desenvolvimiento individual y colectivo de los seres humanos y que a continuación te mencionamos:
- Uno de los efectos inmediatos del enojo en el organismo es la alteración de la presión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca con las respectivas consecuencias como el infarto o el accidente cerebrovascular.
- Así mismo, los arranques de enojo causan en el cuerpo especialmente en el sistema nervioso central (SNC), trastornos mentales entre los que se incluyen la depresión y la ansiedad las cuales afectan la salud mental del individuo.
- También pueden ocurrir un incremento en los niveles de las catecolaminas, hormonas para enfrentar situaciones de alerta o estrés.
- Otros síntomas son el desgaste físico y mental, aumento de la temperatura corporal, tensión en la mandíbula, los hombros o los puños.
- También puede surgir alteración del tono de voz, aumento de la frecuencia respiratoria y aumento de la sudoración.
Para destacar: El enojo es una emoción que viene relacionada a uno de los tipos de temperamentos como lo es el temperamento colérico o el temperamento sanguíneo.
¿Cómo se puede controlar el enojo?
A continuación, te damos algunas estrategias de cómo controlar el enojo las cuales te pueden ayudar a manejar esta emoción:
- Una adecuada estrategia es identificar el problema que ha detonado el enojo, sabiendo a ciencia cierta qué factor lo está generando, no prestar más atención a resolver las consecuencias y no la causa. En este sentido, se recomienda pensar con la cabeza fría y reflexionar sobre lo que está ocurriendo, identificar qué es lo que está causando el enojo y eliminar, si está en nuestras manos, la causa que origina la molestia.
- Otra forma para controlar el enojo es reflexionar sobre las consecuencias que puede tener nuestra reacción impulsiva antes de generar una respuesta emocional negativa, evitando conflictos familiares, sociales o laborales que pueden desmejorar las relaciones interpersonales.
- También es importante que el individuo enojado se enfoque en las posibles soluciones luego de haber reflexionado sobre las causas y consecuencias; pensar con sentido de racionalidad y criterio reflexivo, sobre las posibles soluciones que puedan corregir la fuente del enojo y de esta forma ponerle punto final a la causa.
- Estrategias adicionales aparte del autocontrol consiste en la práctica de técnicas de relajación y meditación. La relajación mental y física, ayuda a estabilizar los niveles de aquellas hormonas que actúan en situaciones de estrés, teniendo en cuenta que la meditación y el yoga constituyen estrategias apropiadas para controlar el enojo.
- Otra forma para controlar los estados emocionales negativos y que sirve para drenar o expresar de alguna forma la impotencia y la frustración que se experimenta en momentos de ira, es escribir todos aquellos sentimientos, emociones y pensamientos que pasan por tu mente antes de reaccionar impulsivamente.
- En complemento, se sugiere realizar actividades distractivas que estimulen la liberación de las hormonas de la felicidad y estén indicadas para sobrellevar estados crónicos de estrés o apaciguar momentos en los cuales podemos perder el control emocional. Algunos ejemplos de estas son el cine, el teatro, la música, la danza, el paseo y el contacto con la naturaleza.
- Ayuda también la práctica de actividades deportivas que sean propicias para mitigar los efectos de la ira o el enojo y también promueven la liberación de las hormonas de la felicidad, ayudando a mantener el control de las emociones negativas. Así mismo, el descanso de calidad es muy necesario para que el organismo se recupere físicamente y psicológicamente del trajín diario.
- Finalmente, en aquellos casos en que no podamos manejar por nuestra propia cuenta el enojo, es adecuado recurrir a la ayuda profesional o acudir a terapias. El profesional de la salud mental puede ayudar dándote una serie de consejos y ejercicios para dominar estos estados emocionales o si lo cree necesario, el empleo de una terapia farmacológica. (4)
Importante: Para mejorar la actitud negativa hacia ti mismo y hacia los demás, es recomendable reconocer que tienes un problema emocional de forma consciente y aprender a manejarlo para conseguir resultados positivos y cambiar la perspectiva que tienes sobre las personas y el mundo.












