¿Qué es la reestructuración cognitiva?
La reestructuración cognitiva es una estrategia psicológica, cuya finalidad es ayudar a las personas con problemas emocionales para que aprendan a cambiar algunas maneras distorsionadas de pensamientos y que conducen a un estado de malestar psicológico. (1)
Para destacar: Este método es eficaz para combatir emociones desagradables que generan malestar y que pueden bloquear al paciente y llevarlo a cometer errores de comportamiento, además de impedirle mantener un estilo de vida saludable.
Esta técnica encuentra gran éxito con emociones que provienen de distorsiones cognitivas o de pensamientos negativos, percibidos del mundo que rodea al ser humano y se manifiestan en ansiedad, preocupaciones, ira, entre otras. La falta de autoestima de alguien y el abordaje de las relaciones sociales también se ven beneficiados con esta técnica.
¿Cuáles son las técnicas de reestructuración cognitiva?
Como toda estrategia basada en el método científico, la reestructuración cognitiva incluye técnicas y procedimientos probados a lo largo de prácticas clínicas. A continuación te presentamos las más importantes:
- Flecha descendente: Se trata de identificar la creencia central que está por debajo de un pensamiento y se trata de realizar una pregunta al pensamiento inicial automático del paciente y de allí en adelante, ir realizando preguntas sobre las respuestas que el paciente vaya manifestando, con la intención de ir ahondando en las creencias centrales que predominan en él. (2)
- Intención paradójica: Esta técnica será orientada por el terapeuta, donde este le indicará que haga todo lo contrario al pensamiento negativo. Esta acción le permitirá evaluar otra u otras alternativas que jamás hubiera pensado.
- Diálogo socrático: Esta técnica trata de cuestionar los pensamientos, las expectativas, las percepciones o las distorsiones cognitivas del paciente, a fin de que este tenga que considerarlos y sea crítico de sus propios pensamientos, creando una perspectiva distinta al pensamiento inicial.
- Juego de roles: Mediante esta técnica se busca modificar las creencias y conductas de los pacientes, produciendo cambios significativos en la mente, además de incrementar el control emocional y la empatía.
- Enjuiciar los pensamientos: Esta técnica tiene el propósito de convertir al paciente en crítico de sus propios pensamientos y consiste en hacer que actúe como un abogado defensor, fiscal y juez al mismo tiempo, defendiendo, atacando y juzgando sus propias distorsiones. Para ello, primero deberá aportar pruebas que crea hacer válido su pensamiento; luego, sobre la base de esas evidencias, él mismo las atacará con evidencias para después evaluarlas y valorarlas, con el fin de verificar si es momento de deshacerse de la forma inicial de pensar negativamente.
- ¿Qué pasaría si…?: Por lo general las distorsiones cognitivas no son más que una visión exagerada de la realidad o una información no captada adecuadamente. Esta técnica consiste en plantearle al paciente esa misma pregunta o preguntarle qué cree que es lo peor que podría pasarle en una determinada situación, con la intención de que el paciente, en el peor de los casos, descubra que existen situaciones que puede adoptar y que no representan un juego entre la vida y la muerte.
Importante: La reestructuración cognitiva la desarrolló e introdujo Albert Ellis en la literatura psicológica en 1958. Durante los siguientes años, se amplió y profundizó en esta técnica y posteriormente se sumó la escuela de Aaron Beck.
¿Cómo se realiza una reestructuración cognitiva?
La reestructuración cognitiva es un proceso estructurado y muy organizado, realizado por un terapeuta profesional en una sesión de terapia cognitivo conductual y cuyos pasos te mencionamos a continuación:
- Identificar y registrar: En este paso se trata de registrar todos aquellos pensamientos negativos y automáticos que vertemos sobre nosotros y lo que nos rodea, para ser conscientes de ellos y saber a qué nos estamos enfrentando. (3)
- Analizar las distorsiones: Una vez identificadas estas distorsiones o pensamientos negativos, se procede a analizar durante la sesión de terapia cuáles de ellos pueden representar las causas que originan el malestar emocional en el paciente y escoger las estrategias adecuadas para el abordaje.
- Discutir sobre los pensamientos: Luego de haber identificado y analizado las distorsiones se procede a discutir sobre su veracidad, colocando evidencias a favor y en contra de cada una de ellas, momento en el cual el paciente se enfrenta a la irracionalidad de estas distorsiones y verifica su objetividad.
- Llevar la distorsión hasta el extremo: En esta etapa llevamos a la realidad el pensamiento negativo y lo enfrentamos al paciente para que este le pierda el miedo o elimine el malestar que le causa.
- Enjuiciar los pensamientos: En este punto tanto el paciente como el terapeuta asumen los roles de defensor y abogado de la distorsión cognitiva, a fin de conseguir un juicio realista sobre la distorsión cognitiva y verificar su falta de conexión con la realidad.
- Reemplazar: En esta etapa de la reestructuración cognitiva el paciente trata de reemplazar los pensamientos negativos por otros apegados a la realidad y a la objetividad, tratando de reemplazar los automáticos por otros más racionales y que a su vez generen bienestar en el paciente.
Debes saber: El objetivo de esta estrategia es identificar, enfrentar y sustituir aquella idea o patrones de pensamientos negativos con la participación de un psicólogo, los cuales inciden en nuestro comportamiento y subyacen en muchas patologías psicológicas.












