¿Qué es el yo?
El “yo” (ego en latín) es uno de los tres componentes del personalidad de la teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud y es la parte ejecutiva del sujeto, la más consciente, la que media entre las exigencias del “ello“, del “superyó” y de la realidad del mundo exterior.
Para destacar: Desde este punto de vista el “yo” o la identidad, sería el concepto que se refiere a la instancia intermedia entre la biología de un individuo y el mundo que lo rodea.
Por otra parte, el diccionario de la Real Academia Española (RAE) en su tercera acepción, define al “yo” como la “parte consciente del individuo mediante la cual cada persona se hace cargo de su propia identidad y de sus relaciones con el medio”. (1)
Este componente de la personalidad, por su capacidad para evaluar y comprender la realidad permite al individuo razonar y superar los peligros, normado por el principio de realidad y en él funcionan los procesos secundarios de la percepción y el pensamiento.
¿Qué características tiene el yo?
Como hemos mencionado el “yo” es un componente de la personalidad que goza de privilegios, ya que tiene la peculiaridad de actuar independientemente, toma decisiones, defiende y se adapta, confiriéndole una serie de cualidades que lo definen de las cuales se mencionan las siguientes:
- Es una instancia psíquica intermedia entre el “ello” y el “superyó”, para servir de intermediario entre sus demandas y evitar un desequilibrio en la personalidad del individuo.
- Constituye la parte consciente de la mente la cual a través de un mecanismo de defensa denominado sublimación, le permite canalizar todas aquellos estímulos o impulsos (pulsiones) y orientarlas hacia conductas consideradas aceptables en la sociedad.
- Esta dimensión se empieza a desarrollar desde la infancia, ya que a partir del contacto con sus cuidadores surge la conciencia de sí mismo, debido al proceso de satisfacción e insatisfacción que genera su relación íntima y al mismo desarrollo del proceso cognitivo.
- Se enfoca en exigencias externas siendo este un proceso de adaptación continuo, ya que el “yo” toma conciencia de los estímulos acumulando experiencia sobre ellos evitando los demasiados fuertes, haciendo frente a los moderados y aprendiendo a modificar el entorno en su beneficio.
- Otra característica es que percibe y maneja información debido a su capacidad de procesar y analizar las señales que recibe del mundo exterior para resolver los conflictos entre el “ello” y el “superyó”.
- Otro aspecto importante del “yo” es que se construye a partir de la interacción personal, ya que como sabemos la personalidad del individuo se construye a partir de las relaciones interpersonales y de la interacción del sujeto con el medio que lo rodea.
Importante: La etapa del niño entre los 6 y 18 meses de edad, está estrechamente relacionada con la formación del “yo”.
¿Cuál es la función del yo?
En su modelo del aparato psíquico, SIgmund Freud asignó funciones específicas a cada componente de la personalidad del ser humano y de ellas te mencionaremos a continuación las que corresponden al “yo”:
- Como se ha mencionado con anterioridad, el “yo” es un facilitador entre las demanda del “ello” y las exigencias de “superyó”, con la finalidad de evitar un desequilibrio en la personalidad del individuo. (2)
- Esta instancia organiza, canaliza y distribuye toda la energía proveniente del “ello” (función ejecutiva) en forma de pulsiones, las exigencias del superyó y la realidad circundante el en sujeto.
- También se ocupa de mantener el equilibrio y la coherencia interna en el sujeto, tratando de sostener el principio de constancia y estabilidad.
- El “yo” reacciona mediante sus mecanismos de defensa cuando se siente invadido en su propia integridad, para mantener la unidad y la integración psíquica del individuo.
- Además restringe las actividades irracionales del “ello” y del “superyó”, desarrollando la energía sobrante de las funciones psicológicas e integrativas de la personalidad.
- Así mismo constituye el sistema del razonamiento, la planeación, la solución de problemas y la decisión para tener control consciente de la personalidad.
- Tiene a su cargo el examen y sentido de la realidad, además de la función sintética, es decir, por un lado le permite comprobar la existencia real de los objetos y por el otro trata que una cantidad determinada de energía del “ello” pueda descargarse en un sólo movimiento sin provocar una reacción del “superyó”.
Nota: En los dominios del “yo” encontramos el “yo real” o cómo soy, el “yo ideal” o la imagen de cómo querría ser, el “yo potencial” o cómo podría llegar a ser y el “yo futuro”, que es la identidad que esperamos ser.
¿Cómo se conforma el yo?
Freud organizó el “yo” en tres niveles para conformar el psiquismo: consciente, preconsciente e inconsciente, los cuales te explicamos brevemente:
- El consciente: Es el nivel más accesible del aparato psíquico y está constituido por todo lo que se registra a través de los sentidos del cuerpo humano y también se nutre de lo que pasa dentro del sujeto (recuerdos, deseos, sentimientos, emociones, entre otras), haciendo posible conocer las cosas en forma reflexiva. El sistema consciente se maneja con el principio de realidad, en el aquí y ahora, respeta la temporalidad, se rige por leyes lógicas y se adapta al contexto.
- El preconsciente: Es el nivel más cercano a la conciencia y están relacionados entre sí, ya que disponen de cierta movilidad para que los contenidos que se encuentran en este nivel y que han sido olvidados transitoriamente en el consciente, ingresan con relativa facilidad.
- El subconsciente: Este nivel representa el almacén de todos las emociones, deseos, ideas, vivencias y conflictos reprimidos que no tienen lugar en la conciencia, debido a la intensidad que poseen. Aquí se producen los sufrimientos y los recuerdos conflictivos y es por ello que los reprime y permanecen oculto en este nivel.
Debes saber: En la segunda tópica de Sigmund Freud son introducidas las tres instancias psíquicas básicas entre ellas el “yo”. (3)













