¿Qué es el perejil?
El perejil es una planta de nombre científico Petroselinum sativum (perejil de hoja lisa), la cual se considera por la medicina natural como una hierba con propiedades medicinales, perteneciente a la familia de las Umbelíferas y originaria de Cerdeña, en el mar Mediterráneo. (1)
Debes saber: Debido a su composición química la hoja de perejil preparada en té es muy utilizada para el tratamiento de variadas afecciones comunes y se emplea en la medicina natural por sus propiedades diuréticas, antioxidantes y antiinflamatorias.
Esta planta se ha utilizado durante siglos en la medicina herbolaria y en la gastronomía, donde se conoce que los griegos y los romanos lo usaban con fines aromáticos y curativos, sumado a que durante la Edad Media se le atribuían poderes mágicos.
¿Cuáles son las propiedades del té de perejil?
Los beneficios del té de perejil provienen de los componentes químicos de la hoja de la variedad Petroselinum sativum, como se mencionó. A continuación, te compartimos los más potentes beneficios de esta maravillosa hierba:
- Vitaminas: Por cada 100 gramos de perejil destaca por su alto contenido de hierro y ácido ascórbico, de la cual contiene más de la cantidad diaria recomendada, además de la vitamina A o beta-caroteno y otras del complejo B, beneficiosas para el sistema nervioso. De ellas destaca la vitamina B9, la vitamina B2 y la vitamina K.
- Minerales: En sólo unos 100 gramos de perejil fresco picado, podemos encontrar aproximadamente 800 mg de potasio, 180 mg de calcio y en menor cantidad el fósforo, hierro y el magnesio.
- Otros componentes: Además de las vitaminas y minerales mencionados, el té de perejil puede aportar otros compuestos fitoquímicos como flavonoides, apiol, fitol, aceites esenciales, cumarinas, ácido petroselínico, apigenina y miristicina. (2)
¿Cuáles son los beneficios de tomar té de perejil?
En razón a la cantidad y calidad de micronutrientes que posee el té de perejil, le permite ofrecer beneficios a la salud de las personas. A continuación, te presentamos los más interesantes:
- Fortalece el sistema inmunológico: Tanto el perejil crudo como en té contienen vitaminas C y E que son potentes antioxidantes naturales, actúan protegiendo a las células del cuerpo del daño oxidativo, previniendo el envejecimiento prematuro y enfermedades degenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. También contiene flavonoides, componentes que ayudan a combatir el estrés oxidativo, proceso que se asocia con el desarrollo de cáncer. De la misma manera, la vitamina A contenida en el perejil interviene en funciones fisiológicas como el transporte de oxígeno a los tejidos, colaborando en el normal funcionamiento del sistema inmunológico y en la reducción del estrés oxidativo de nuestras células. (3)
- Regula la presión arterial: El té de perejil contiene flavonoides (como la apiína), que contribuyen a la acción diurética, favoreciendo la excreción de sodio y agua e incrementando la reabsorción de potasio, aumentando su concentración en sangre. La recomendación es tomar un vaso de té con limón en ayunas para prevenir la hipertensión arterial, ya que los dos compomemtes funcionan como agentes diuréticos, sustancias que ayudan a eliminar líquidos retenidos que pueden causar presión arterial alta.
- Controla el azúcar en la sangre: Gracias al contenido de compuestos antioxidantes y sustancias flavonoides y según datos obtenidos de algunos estudios clínicos, el consumo de té de perejil se ha asociado al control del azúcar en sangre.
- Mejora la salud renal: Gracias a las propiedades diuréticas las hojas y raíces del perejil tienen acción sobre las infecciones urinarias, ya que favorece la eliminación de microorganismos patógenos a través de la orina; además evita la formación de cálculos en las vías excretoras, siempre que se acompañe con el consumo de líquidos durante el día. Así mismo, es un buen desintoxicante y un depurativo renal al favorecer la excreción del agua acumulada en el organismo y también previene la formación de cálculos renales.
- Combate la anemia: Gracias a su contenido de hierro y ácido ascórbico, el té de perejil ayuda en el tratamiento de la anemia en especial la causada por la deficiencia de hierro en el cuerpo. Hay que tener en consideración que para que el organismo absorba el hierro, se requiere de vitamina C, micronutriente que también provee el té de perejil.
- Mejora la salud visual y cutánea: Otra de las bondades que puede ofrecer el té de perejil, es que ayuda a mejorar la salud visual y esto debido a que contiene vitaminas A, C y K. Así mismo, los micronutrientes del té de perejil pueden favorecer la salud de la piel al retrasar el envejecimiento prematuro de sus células, ayudar en la cicatrización de heridas y en la síntesis de colágeno.
- Favorece la digestión: Se recomienda el consumo de té de perejil para prevenir los espasmos intestinales y la digestión lenta. Consumir, por ejemplo una infusión de perejil antes de las comidas, puede ayudar a mejorar la salud digestiva, teniendo en consideración que su modesto contenido en fibra puede coadyuvar en la regulación del tránsito intestinal, evitando el riesgo de estreñimiento.
Nota: Los componentes del perejil hacen que la bebida actúe rápidamente en el cuerpo, convirtiéndose en un gran acelerador del metabolismo.
¿Cómo se debe tomar el té de perejil?
La receta que compartimos a continuación, es para preparar 1 litro de té y cuyo consumo se debe distribuir en ayunas, antes de cada comida y antes de dormir. La cantidad que se tome antes de dormir y en ayunas, debe estar tibia o caliente:
- Para preparar este té medicinal se necesita de hojas de perejil picado, 1 litro de agua, limón y endulzante si lo desea.
- Para su elaboración se procede a hervir 1 litro de agua y una vez alcanzado el hervor se le agrega 5 cucharadas de perejil picado. Se deja hervir durante unos 20 minutos a fuego lento.
- Una vez pasado ese tiempo se deja reposar para luego colar; finalmente se sirve en una taza y se le agrega unas gotas de limón y endulzante al gusto.
Importante: El consumo de té de perejil tiene ciertas contraindicaciones, entre las que se encuentran personas con problemas renales, mujeres embarazadas, personas con gastritis o reflujo, personas alérgicas o con síndrome nefrótico o nefrítico.












