Las infecciones cutáneas son muy recurrentes, afectan tanto a los niños como a los adultos, siendo la exposición ante microorganismos o incluso el contacto sexual sin protección, algunos de los tantos factores de riesgo.
En este sentido, la industria farmacéutica ha buscado tratar de disminuir estos problemas a través de medicamentos con propiedades antibióticas como el aciclovir, el cual está indicado para combatir infecciones de piel leves o graves.
En el presente artículo, daremos un repaso breve sobre para qué sirve el aciclovir, tomando en consideración sus efectos adversos y advertencias en ciertas personas.
¿Qué es el aciclovir?
El aciclovir es un tipo de principio activo y un medicamento genérico, caracterizado por ser un antibiótico capaz de combatir la micosis o un antiviral, que puede contrarrestar los efectos de la influenza o gripe.
El aciclovir en tabletas o aciclovir en crema son sus principales presentaciones, por un lado con una vía de administración oral y por otra en vía cutánea. Las dosis de aciclovir pueden depender de la infección que se esté tratando.
Nota: Un estudio médico menciona la presente información: “El aciclovir acorta el curso clínico de la varicela cuando se administra en las primeras 24 horas, pero no se recomienda su uso en niños porque el beneficio es marginal y no justifica el coste”. (1)
¿Para qué sirve el aciclovir?
El aciclovir tiene un mecanismo de acción que inhibe el crecimiento de bacterias o virus, haciendo que el sistema inmunológico pueda combatir fácilmente por inercia natural, el organismo infeccioso. Específicamente se logra recetar el aciclovir para estos casos:
1. Infecciones de piel y mucosas por herpes simplex
El herpes simplex es un conjunto de infecciones como resultado del virus del herpes, que suele aparecer en las zonas labiales, la epidermis e incluso el herpes genital (como causa de enfermedades de transmisión sexual).
Debes saber: Para los casos de estas micosis, se recomiendan dosis de 200 mg de tabletas por cada 4 horas, en un tratamiento de 10 días o con una aplicación tópica 5 veces al día cada 4 horas.
2. Varicela y herpes zóster
La varicela es una infección cutánea, caracterizada por enrojecimiento y formación de ampollas con líquido o pus dentro, para lo cual se recomiendan dosis de aciclovir comúnmente en 800 mg de comprimidos 4 veces al día.
Para destacar: También se receta el aciclovir para el herpes zóster o culebrilla, que es una consecuencia de la varicela en el cuerpo, causando sarpullido e inflamaciones en la piel. Para tratarlo, se recomienda 800 mg de aciclovir en tabletas durante 7 días o 10 días máximo.
Efectos secundarios del aciclovir
El aciclovir a pesar de ser simple con su administración, puede traer consigo una serie de efectos adversos que a muchas personas puede incomodar. Por lo tanto, se debe estar atento a:
Importante: Un estudio menciona la siguiente información: “Si no cumple el tratamiento con aciclovir, lo más probable es que la enfermedad se vuelva a presentar con mayor intensidad y este medicamento ya no le servirá para detener la infección”. (2)
Contraindicaciones del aciclovir
El aciclovir también tiene ciertas advertencias sobre su uso, en un determinado número de pacientes o personas bajo ciertas condiciones. Por lo que no se recomienda su aplicación y administración en los siguientes casos:
- Hipersensibilidad al metabolito activo.
- Embarazo y lactancia.
- Insuficiencia hepática.
- Insuficiencia renal.
- Deshidratación.
Para destacar: Antes de iniciar el tratamiento con aciclovir, se recomienda informar al médico tratante sobre las condiciones de salud que se padezcan, para evitar riesgos innecesarios.
Conclusiones Claves
- El aciclovir es un metabolito activo con propiedades antibióticas y antivirales, el cual inhibe el crecimiento de bacterias o virus.
- El aciclovir se puede recetar como tratamiento en pacientes con infecciones de la piel, varicela y herpes zóster.
- Pueden ocurrir efectos adversos en el sistema gastrointestinal, por la administración inadecuada de aciclovir.
- No se recomienda el uso de aciclovir en los casos de hipersensibilidad, embarazo y lactancia.












