¿Qué es el prepucio?
El prepucio, palabra que proviene del latín “praeputium”, es un pliegue o capa de piel flexible, elástica y retráctil que recubre el extremo del pene o glande (cabeza del pene) y el meato urinario cuando éste no está en estado de erección. (1)
Debes saber: Esta poción de piel en algunos casos puede venir adherida al glande del bebé al momento de nacer y su separación es un proceso natural que puede ocurrir en semanas, meses o años. (2)
Así mismo, por condiciones genéticas o adquiridas esta porción de tejido puede tener un recrecimiento de la piel, condición que debe ser tratada por un médico de confianza.
De igual manera, el prepucio es muy sensible debido a la gran variedad de receptores nerviosos, los cuales tienen la capacidad de detectar cambios de temperatura, texturas y movimientos.
¿Qué función tiene el prepucio?
El prepucio a pesar de la poca atención que se presta, tiene algunas funciones las cuales te comentamos brevemente:
- La principal función del prepucio es la de proteger el glande, mantiene el pH y su temperatura interior a un nivel óptimo, así como su sensibilidad, humedad y suavidad.
- Esta extensión de piel está hecha para la sensibilidad, ya que como se mencionó el prepucio tiene numerosas terminales nerviosas convirtiéndola en una zona erógena.
- Ayuda a mantener el pene limpio y sano, alejando microorganismos patógenos de la sensible zona del glande.
- También proporciona protección al pene y al glande durante el acto sexual debido a la capacidad retráctil de esta piel.
Nota: El prepucio comienza a desarrollarse en la cabeza del pene alrededor de la semana ocho después de la fecundación.
¿Cuándo hay que retirar el prepucio?
A pesar de los beneficios protectores que tiene el prepucio sobre la zona que cubre, existen ciertas situaciones en las cuales hay que remover por situaciones de salud y requiere de la intervención quirúrgica.
Tal es el caso de la fimosis, condición en la que la piel del prepucio del pene es tan estrecha que se dificulta o imposibilita retraerse sobre el glande. Las causas de esta afección pueden ser de origen congénito la cual ocurre desde el nacimiento y puede que se detecte hasta la adolescencia y sea adquirida a causa de infecciones urinarias repetidas, balanitis, traumas, entre otras causas.
Esta condición causa molestias como dolor, dificultad para orinar, infecciones entre otras y la manera de tratarlo en casos menos severos es con el uso de cremas antiinflamatorias y ejercicio de retracción, pero en aquellos casos más complicados se acude a métodos quirúrgicos como la circuncisión o postectomía.
La circuncisión, es una intervención quirúrgica que consiste en extirpar o retirar parte o todo el prepucio del pene para dejar el glande al descubierto; este procedimiento es ambulatorio, puede durar unos 45 minutos y se requieren de al menos 3 días de recuperación. (3)
Otra condición que puede suceder en este sitio es el llamado prepucio redundante, y al igual que en la fimosis, existe un exceso de piel que cubre el glande pero en este caso sí se puede retraer. Cuando esta condición causa problemas como mal olor debido a la acumulación de esmegma, infecciones, dificultad para orinar y problemas en las relaciones sexuales, se recomienda acudir al asesoramiento médico.
En este caso y luego de una revisión, la recomendación médica dependiendo de cada caso particular, consiste en la realización de una circuncisión u otro procedimiento llamado prepucioplastia en el cual se busca el estiramiento del prepucio. (4)
Importante: La circuncisión es un procedimiento quirúrgico que también se utiliza por motivos religiosos, culturales y hasta estéticos.
¿Qué beneficios tiene quitarse el prepucio?
Quitarse el prepucio por motivos de salud, sin duda que trae beneficios en el paciente los cuales te comentamos a continuación:
- En el aspecto higiénico, la zona de la cabeza del pene está accesible para la limpieza de restos de fluido y de esmegma, eliminando los malos olores.
- Al mantener esta zona higienizada, la posibilidad de infecciones en el glande y del meato urinario se reduce.
- Las molestias que estaban presentes durante la fimosis o el prepucio redundante como ardor, hinchazón o el enrojecimiento de la piel del prepucio o del glande desaparecen además de mejorar la micción.
- Aunado a todo ello, los problemas psicológicos como depresión, baja autoestima causados por los problemas de salud y de la estética en las relaciones sexuales, pueden superarse con más facilidad.
¿Cómo cuidar el prepucio?
Ahora que conocemos la importancia del prepucio en la vida del hombre, existen algunas recomendaciones para su cuidado las cuales te ofrecemos a continuación:
- Indudablemente que la acción más importante que debe hacerse sobre el prepucio para cuidarlo es la higiene constante. Lavar tanto la parte externa como la interna de este pliegue de piel la mantiene libre de sustancias orgánicas como fluidos y el esmegma, así como la prevención en la reproducción de microorganismos patógenos.
- Los cuidados deben realizarse con abundante agua y con jabón de preferencia antibacterial y asegurarse de secar bien todo el glande y zonas próximas.
- También es adecuado utilizar productos lubricantes durante el acto sexual, para evitar que una posible sequedad irrite esta piel.
- Recordemos que este pliegue de piel es muy delgado y sensible, por lo que se deben evitar golpes, raspaduras o desgarros en casos como la masturbación.
- Y por último se debe recurrir al empleo de preservativos durante las relaciones sexuales, para evitar adquirir enfermedades de trasmisión sexual que puedan afectar al prepucio o también evitar lesiones que puedan originar un cáncer en el pene.
Para destacar: El cáncer de pene puede comenzar en el prepucio y puede manifestarse como una lesión que se enrojece, se abulta y es dolorosa.












