Castigo negativo: qué es, aplicación y ejemplos

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¿Qué es el castigo negativo?

El término de castigo negativo se refiere en psicología por B. Skinner, a la ausencia o retirada de un estímulo agradable cuando se realiza una conducta inadecuada. Es una técnica utilizada en el proceso de aprendizaje del condicionamiento operante e instrumental, con la finalidad de modificar una conducta. (1)

Debes saber: El término de castigo negativo es distinto al reforzamiento positivo, en donde se da algo placentero al sujeto. Así mismo, se debe hacer distinción con el reforzamiento negativo, en donde se quita algo desagradable al individuo.

Como refuerzo a la estrategia de castigo negativo, es recomendable darle aviso al niño sobre las consecuencias que puede provocar su conducta indeseada. También hay que saber que el castigo positivo y el negativo, llevan el mismo propósito pero se diferencian en la presentación y retirada del estímulo a utilizar.

¿Cómo aplicar el castigo negativo?

La estrategia del castigo negativo dispone de dos técnicas, que a continuación te describimos:

  • Tiempo fuera: La técnica disciplinaria de tiempo fuera consiste en eliminar durante un período de tiempo (por ejemplo, entre 5-15 minutos) la posibilidad de acceso a reforzadores positivos (cualquier cosa que agrade al niño), colocándolo en un lugar aparte. También puede aplicarse en una forma, en la que somos nosotros los que salimos de la escena tras un comportamiento inadecuado del hijo o de la persona. El objetivo de esta estrategia es reducir o eliminar la frecuencia de un comportamiento inadecuado.
  • Coste de respuesta: El coste de respuesta consiste en retirar un reforzador positivo o premio (extinción temporal), cuando sucede la conducta inadecuada y deben ser razonables. Así como en la técnica de tiempo fuera, su objetivo es disminuir la probabilidad de que se repita una conducta no deseada. Esta estrategia debe permitir que la persona recupere los reforzadores perdidos mostrando conductas adecuadas. (2)

Importante: El tiempo fuera o el coste de respuesta tienen que realizarse inmediatamente detrás de la ocurrencia de la conducta no deseada o lo más cerca posible de ella.

Ejemplos de castigo negativo

A continuación te damos una breve explicación, de cuáles son las pautas que se deben tomar en cuenta al aplicar el castigo negativo:

  • Una de las primeras consideraciones para aplicar el castigo negativo, es que este debe estar reservado para conductas inadecuadas que no sean constantes, es decir debe reservarse para conductas inadecuadas que no se den continuamente. Por ejemplo, si intentamos aplicar un castigo negativo al niño que es muy inquieto o sufre de hiperactividad y no logra quedarse tranquilo por un tiempo que es estimado en 10 minutos, seguramente no se alcanzará la modificación del comportamiento.
  • Para conseguir los resultados en la modificación del comportamiento, esta técnica debe ejecutarse de manera inmediata después de la conducta inadecuada. Ya sea a través de la técnica de tiempo fuera o el coste de respuesta, la aplicación debe realizarse inmediatamente al producirse la falta, debido a que si se realiza tiempo después el efecto se perderá y el niño pensará que le fue perdonada la falta. Esto puede ocurrir si un niño golpea con una pelota a otra persona, el padre o la madre en vez de imponer el castigo inmediato le devuelven la pelota tiempo después.
  • Otro ejemplo de cómo aplicar el castigo negativo y lograr los efectos deseados es evitar los gritos y alteraciones ya que el castigo debe hacerse en forma calmada y pausada, porque al realizarlo con gritos y reproches estaremos practicando el castigo en forma tradicional y no en la forma de tiempo fuera o coste de respuesta. Un ejemplo de cómo aplicarlo adecuadamente es darle al niño toda la información sobre las reglas y la modificación de conducta que se espera de él, antes de empezar a aplicar el procedimiento.
  • Así mismo mantener una proporción entre el castigo y la mala conducta constituye otro ejemplo de cómo aplicar el castigo negativo, ya que debe existir una correlación entre la falta cometida y el castigo aplicado, por ejemplo, sería desproporcionado encerrar a un niño en su cuarto toda la tarde por haber dejado un juguete en un lugar que no corresponde.
  • Otra situación que puede servir como ejemplo es aplicar castigos realistas y mantener la coherencia entre este y el comportamiento que se pretende corregir, es decir, que deben aplicarse conforme a la realidad en que se presentan las faltas, ya que no surtirán ningún efecto. Por ejemplo, el hecho de castigar a un niño con no comer dulces y dejarlo fuera del alcance de nuestra supervisión en casa de un vecino o familiar, no tendrá sentido ni efecto alguno.

Importante: Es fundamental que cualquier medida disciplinaria sea adecuada a la edad y la madurez del niño (si es el caso), y que se aplique de manera justa y coherente.

Jesús Torrealba

Jesús Torrealba

Profesional Universitario en el área de Recursos Humanos, Postgrado en Salud Ocupacional e Higiene del Ambiente Laboral, 14 años de experiencia en el área de la salud. Interesado en temas de Psicología, Salud Ocupacional, Medicina general.