Autoconcepto: qué es, tipos y cómo se forma

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¿Qué es el autoconcepto?

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE) el autoconcepto representa la opinión que una persona tiene sobre sí misma, que lleva asociado un juicio de valor. En el ámbito de la psicología, se refiere a la percepción que se tiene de uno mismo, es decir una imagen propia. (1)

Para destacar: El autoconcepto es la suma de las creencias, opiniones y conocimiento que una persona tiene sobre su propia identidad.

Hay que tener en consideración que a pesar que el autoconcepto y la autoestima hacen una valoración propia de la persona, el autoconcepto la realiza sobre una base cognitiva, mientras que el autoestima priva la apreciación y la afectividad.

Es así como este constructo es muy importante en la formación de la personalidad, además se relaciona con el bienestar en general de los seres humanos y llevándolo adecuadamente se logra un buen ajuste psicosocial evitando la aparición de problemas de adaptación social y académicos en el individuo. (2)

Características del autoconcepto

El concepto o término de autoconcepto tiene cualidades propias que permiten identificarlo frente a otros conceptos relacionados y las cuales te mencionamos a continuación:

  • El autoconcepto se realiza sobre una base cognitiva, consciente, por lo cual no es innato ni interviene el inconsciente y se va formando con la experiencia y el aprendizaje.
  • Es organizado ya que el individuo no puede, deliberadamente, obviar atributos o características que no le son favorables. El propósito es saber cuáles son sus fortalezas y trabajar sobre las debilidades.
  • El autoconcepto no es algo estático, es muy dinámico y se actualiza constantemente debido a que se retroalimenta de la interacción con el entorno, de las opiniones y de las valoraciones de las personas.

Importante: El autoconcepto, la autopercepción y el autoconocimiento son términos íntimamente relacionados pero conceptualmente diferentes.

Tipos de autoconcepto

Considerando que el autoconcepto es un término complejo el cual involucra varios factores y tiene muchas variantes, te mencionaremos a continuación los tipos más comunes de autoconcepto que existen:

Autoconcepto emocional 

El autoconcepto emocional o afectivo hace referencia a cómo se ve una persona respecto a sus sentimientos de bienestar y satisfacción, a su equilibrio emocional, a la aceptación y confianza en sí mismo.

Autoconcepto social 

Este hace referencia a la opinión que se forja el ser humano a causa de sus comportamientos (buenos o malos) en sociedad, de su habilidad para solucionar problemas, de su adaptación al entorno y de su aceptación en los demás.

Autoconcepto familiar

Este tipo de autoconcepto hace referencia a la percepción que tiene el individuo de su integración, participación e implicación dentro del grupo familiar.

Autoconcepto físico 

El autoconcepto físico permite conocer las autorrepresentaciones que el ser humano tiene de sí mismo reflejadas en la condición física, la competitividad deportiva, el atractivo físico, la fuerza, entre otros.

Autoconcepto académico 

Para este caso, corresponde al conjunto de ideas y pensamientos que el estudiante tiene sobre sus competencias y habilidades académicas, las cuales le serán útiles para superar los retos que le ofrece el aula de clase.

Debes saber: De acuerdo a la teoría de identidad social si la valoración de nosotros mismos es positiva, la autoestima es alta, pero cuando la valoración es negativa, la autoestima es baja.

¿Cómo se forma el autoconcepto?

El autoconcepto se forma a partir de un gran número de variables internas o externas al individuo, que en definitiva influyen y moldean la percepción consciente de lo que somos. A continuación te presentamos las más relevantes:

  • Entre las primeras variables que influyen en la formación del autoconcepto están el entorno familiar, económico y sociocultural donde los individuos se desenvuelven y cuyo dominio sucede desde el nacimiento. (3)
  • El feedback que recibimos de las personas que nos rodean es sin duda una información de la cual se nutre el ser humano para formar el autoconcepto.
  • La impresión que le demos a nuestros éxitos y fracasos, la valoración que le otorgamos a nuestros avances por más pequeños que sean, son valiosos para nutrir la imagen sobre nosotros mismos.
  • La comparación con nuestros semejantes puede en determinadas circunstancias, afectar nuestro autoconcepto si lo tomamos desde la perspectiva del fracaso y no como un ideal a seguir.

Nota: Para alcanzar lo que consideramos el mejor autoconcepto de nosotros, lo aconsejable es hacerlo en etapas e ir evaluando los alcances y a su vez actualizar las metas, ya que este es un trabajo que lleva años desarrollar.

Jesús Torrealba

Jesús Torrealba

Profesional Universitario en el área de Recursos Humanos, Postgrado en Salud Ocupacional e Higiene del Ambiente Laboral, 14 años de experiencia en el área de la salud. Interesado en temas de Psicología, Salud Ocupacional, Medicina general.